¿ EN QUÉ ME ESTOY CONVIRTIENDO?
Llevo un tiempo que no me reconozco.
Estoy cambiando.
Pero no en el sentido de madurar, conseguir mis objetivos, realizarme como persona…
No no… en plan digi-evolución, como los Pokemon. No me reconozco ni yo. Soy un nuevo ser que hace cosas extrañas, y me sorprendo a mí misma.
Cuando aún no sabía que estaba embarazada, empecé con los síntomas, pero claro, yo no ataba cabos.
No me apetecía desayunar, cuando yo siempre devoré café+zumo de naranja+ desayuno inglés + 3 cebras a la parrilla, pero de repente… ¡Qué desgana por la mañana!.
A eso de las 12 me entraba un hambre brutal, no el típico gusanillo que te hace caer en la tentación… no. Hambre de ogro, que si te pones delante te podía comer un ojo.
Pero a la hora de escoger qué comer… ¡Mmmmm otra historia!
Barrido ocular por la nevera y la despensa… ¿qué me apetece, qué me apetece?… Eeemm ¡NOCILLA! Unto una rebanada generosa, me dispongo a darle un bocado y… PUAJJJJJ ¡ASCO EXTREMO! ¿En serio? ¿Asco a la nocilla yo? No entiendo nada…
Vuelvo a mirar la nevera y ahí está, mi salvación… SALCHICHOOOOOOOOOON (babas colgando hasta el suelo).
Y me pongo morada a salchichón.
Antes de que hiperventileis… ¡NO LO SABÍA! ¡NO SABÍA NADA DE LA TOXOPLASMOSIS! Y confesé este pecado en mi consulta a la matrona, repitiendo una y otra vez : «NO VOLVERÁ A OCURRIR».
A parte de las cosas extrañas con la comida, me encontraba muy mal, revoltura de estómagos, arcadas… PERO POR LAS TARDES. Tampoco era una señal tan clara para que sospechase que el resultado podía ser positivo.
Yo creía que a las embarazadas les daba por tener naúseas por las mañanas, y no convertirse en un sapo moribundo por las tardes.
Cuando por fin se confirmó el resultado, me regalaron este libro 39 SEMANAS Y MIS EXPERIENCIAS COMO MAMA NOVATA de Esther Gili.


Es genial. Reconozco, que como buen cactus, no soy demasiado dada a meterme de lleno en este nuevo mundo paralelo del embarazo, pero es que sus ilustraciones, la manera de contar lo que le sucede, y el humor con el que se lo toma… ¡Hace que veas que no estás sola! ¡No sólo a ti te pasan estas cosas, es normal, y te puedes reir de ello!
Me cautivó ya con su introducción.
“Quiero quitarte el canguelo a eso de “la maternidad”
¡GRACIAS ESTHER! ¡JUSTO LO QUE NECESITABA!.
A medida que iba pasando páginas iba riéndome más.
¡Los ascos por la tarde no eran tan raros! ¡mi selectividad extrema para escoger comida tampoco! Y el sentido del olfato súper desarrollado… en fin… ¡Es un mundo a parte!

Siempre fui un sabueso, pese a ser fumadora, mi sentido del olfato era brutal.
Un privilegio a la hora de cocinar (no se me quema nada) y un horror al viajar en transporte público, incluso, para trabajar cara al público.
Desde hace mucho tiempo me planteo una seria duda, del tipo ¿Fue antes el huevo o la gallina? La mía es… ¿La gente que no se lava huele a cebolla? O ¿Es la cebolla la que huele como la gente que no se lava?.
Volviendo al tema, que a nadie le interesan mis paranoias olorísticas (Aunque agradecería que me dierais vuestra sincera opinión al respecto).
Mi capacidad de rastrear, olfatear, y archivar olores siempre fue muy fuerte, quizás para compensar la poca memoria visual que tengo.
A mí los olores no se me olvidan. Soy capaz de revivir experiencias con un aroma, o reconocer a la gente sin verla. PEEEEEERO, soy muy selectiva.
No soporto el olor a mimosa, ni a lavanda, ni a la mayor parte de ambientadores, ni a muchos perfumes. Sufro, sufro muchísimo. Y mi madre más, porque cada vez que cambia el amientador empiezo a arrugar la nariz. Un mal aroma (en mi opinión) es capaz de revolverme tanto las tripas, que me cierra el estómago y no puedo comer en horas.
¡Y eso sin estar embarazada! ¿Os imagináis lo que estoy pasando ahora?
Pero me consuelo, porque según Esther, no soy un bicho raro, es normal, y espero que se me pase poco a poco.

¿Lo de los olores se quita también a partir del tercer mes? ¿Sabeis algún remedio casero?
Sufro en mis carnes el perfume de una compañera de trabajo, creo que tendré que pasar vergüenza, y decirle que por favor no la use en una temporada. ¿O quedaré como una auténtica loca?
Seguiremos informando.
¡Besos y abrazos, a todos aquellos que llevan perfumes que soporto!