Si os digo que penséis en un animal que contenga las 5 vocales diréis… MURCIÉLAGO. Bieeeeeeeeeeeen!!!!!!
Y si os digo que penséis en un nombre propio que también contenga las 5 vocales????? mmmmmmmmmmmmmmm…. AURELIO. BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEENNN!!!!!
Bravo , bravísimo.
Ese es el título que Antonio Rubio eligió para dar nombre a su libro y que la Editorial Kalandraka rescata para que todos los peques puedan disfrutar de él.
¿No jugábais cuando erais niños a decir palabras que contuviesen determinadas vocales? Nosotras sí, y nos encantaba. Nos pasábamos horas jugando a ese tipo de juegos, sobre todo cuando teníamos que ir al pueblo. Había casi 2 horas de carretera con curvas y era una buena distracción para evitar marearnos o para evitar ponerles la cabeza como un bombo a nuestros padres con el típico : «¿Cuánto queda?, Me ABURROOOOO, ME MAREEEEEEEEEEEEOOOOOO». Nos tenían bien aleccionadas. En realidad eramos fáciles de conformar.
El caso es que hoy os vengo a enseñar un cuento súper chulo de la Editorial Kalandraka, como os contaba hace un momento.

Autor: Antonio Rubio
Ilustraciones: Federico Fernández
Encuadernación: Cartón duro
Número de páginas: 28
Medidas: 19×19 cm
Es un libro perfecto para pre- lectores y primeros lectores.
Tiene como tema principal las vocales y además está escrito en forma de poesía, lo cual lo hace más interesante aún.
… Tiene el murciélago Aurelio
una manía ejemplar,
robar las cinco vocales
por donde quiera que va:
la calle, el bosque, las nubes,
o cualquier otro lugar…
Es una propuesta genial para primeros lectores, ya que a través de la rima, el juego y las vocales irán aprendiendo palabras nuevas que podrán incorporar a su vocabulario.
Son textos cortos que al ser rimados se prestan al uso de canciones con melodías pegadizas que gusten a los peques. Con un poco de ingenio, seguro que podéis formar melodías geniales que los niños y niñas aprenderán rápido y les servirán para retener esas palabras que el texto del libro va proponiendo.
Su ilustrador, Federico Fernández recurre a divertidas analogías entre las letras y los objetos cotidianos que representa. Son imágenes llenas de color que contrastan con fondos neutros y que invitan a fijarse en los detalles para encontrar signos del abecedario que se esconden entre sus formas.

Se me ocurren mil ideas para practicar a raíz de la lectura de este libro. Además de las palabras con la A que trae, podemos pedirles a los peques que nos vayan diciendo alguna más que se les ocurra y así poder incrementar el vocabulario que desde pequeños son capaces de formar. Y lo mismo con el resto de vocales.
Si son un poco mayores podemos jugar a las palabras encadenadas o por ejemplo a pensar en palabras que terminen con esa vocal, de esta forma dificultamos un poco el nivel del juego y tienen que pensar un poco más.
Otro punto más a su favor es el material con el que está hecho el libro. Cartón duro. Resistente. Y de un tamaño estupendo para ser manipulado por manos regordetas.
¿Qué os parece esta idea? ¿Conocíais al Murciélago Aurelio? ¿Alguno se atreve a pensar en más palabras que contengan todas las vocales? jejejejeje
Un saludo y sed buenos.
Gloan