El valle de los molinos. Editorial Tramuntana

En el valle de los molinos vivían hombres, mujeres y niños como todos los demás. Entonces, un día, llegaron las máquinas perfectas. A los habitantes del valle les bastaba con pulsar un botón para vivir en un mundo perfecto. Así fue como todos dejaron de soñar… ¿Todos?

el valle de los molinos. editorial tramuntana

¿Para quién?

El valle de los molinos está pensado para peques a partir de los 5 años, pero es un álbum que todos debemos leer porque contiene un mensaje brutal y muy necesario en los tiempos que corren.

¿Qué podemos trabajar o aprender con este cuento?

Podemos leer entre líneas y trabajar aspectos tan importantes como:

  • La incidencia de las nuevas tecnologías en la vida diaria.
  • El valor de los sueños.
  • La perfección.
  • La importancia de ser único y diferente.

el valle de los molinos. editorial tramuntana

¿De qué trata la historia?

En el valle de los molinos todos vivían felices y contentos. Todos lograban las cosas con esfuerzo y dedicación, hasta que un día, las máquinas perfectas aparecieron haciendo que todo fuese perfecto. Los habitantes del valle de los molinos solamente tenían que apretar un botón para conseguir un postre perfecto, un día perfecto, para tener un amigo perfecto, para vivir un momento perfecto… tan sencillo como eso.

Las estrellas fugaces, pasaron a un segundo plano. Ya nadie se acordaba de ellas para pedir un deseo, total , ¿para qué? si con solo apretar un botón lograban que todo fuese idílico, que todo fuese perfecto.

Se olvidaron incluso de lo que más caracterizaba a su pueblo, los molinos. Por eso, un día, el viento dejó de soplar pero nadie se dio cuenta de ese detalle. Todos estaban ensimismados, metidos en su mundo de perfección.

Bueno, todos no. Ana, la modista del pueblo todavía soñaba con volver a bordar y a coser como antes hacía. Desde que las máquinas llegaron al pueblo, su nivel de trabajo había bajado en picado. Ya apenas nadie la necesitaba, pero ella se imaginaba bordando encajes de mar, botones de estrellas, abrigos de nubes.

Ella era la única que permanecía despierta cuando el pueblo dormía.

Una noche, advierte una extraña silueta recortándose a lo lejos, donde los molinos dormían. Era el Hombre Pájaro. Él también soñaba y quería lograr algo muy particular. Ana se ilusiona mucho, se emociona al ver que todavía queda alguien con ganas de luchar por las cosas y dejar de lado esa perfección que había consternado al pueblo, así que decide echarle una mano al Hombre Pájaro.

Gracias a su perseverancia, a su constante lucha, a su tesón, a su empatía y a su ilusión, peleará para que todo vuelva a la normalidad. Para que sus vecinos recuperen sus sueños y todos vuelvan a ser los que eran.

el valle de los molinos. editorial tramuntana

Valoración personal.

Editorial Tramuntana nos ofrece un cuento de esos que enamoran desde el momento en el que los tienes en la mano. Valeria Docampo, su ilustradora, es capaz de transmitir  magia de una manera asombrosa. Cada página del cuento es una obra de arte. Utiliza los colores de forma magistral y consigue transmitir un montón de emociones por medio de pincel.

Es un cuento que se lee muy bien. No tiene demasiado texto y el mensaje es bastante claro, aunque para una lectura autónoma, los peques deben tener la suficiente destreza lectora como para poder abordarlo.

Un libro, como os decía, para pequeños y mayores. Trata temas muy importantes como la incisión de la tecnología en nuestra vida. Algo que no podemos dejar de lado, porque está a la orden del día y es bueno saber manejar, pero de la manera correcta.

Cada vez es más común ver gente por la calle caminando mientras miran su teléfono móvil. Se ven estampas en mesas de restaurante donde cada cual mira a su teléfono en lugar de compartir momentos con las personas que tienen al lado. Se ven parejas tomando algo, una en frente de la otra, que en lugar de hablar o dedicarse el tiempo, prefieren fijar la mirada en su teléfono móvil.

Seguro que todos habréis comprobado que esto que cuento es real, o incluso lo habéis experimentado en propias carnes. Yo levanto la mano porque soy una de esas personas captadas por las nuevas tecnologías, que si bien es cierto, trato de corregirme día a día, reconozco que me/nos tienen completamente absorbidos.

el valle de los molinos. editorial tramuntana

Las redes sociales son un punto de inflexión brutal. Cada vez es más común imágenes de casas perfectas, de familias perfectas, de momentos perfectos, de comidas perfectas en ellas. Toda esa perfección nos lleva directamente al engaño y trae graves consecuencias a personas que no tienen una buena autoestima o que son fácilmente vulnerables. Nadie se pone a pensar que lo que ven es solamente una imagen, pero que la realidad es otra. Detrás de un salón impoluto hay una casa completamente caótica en muchos casos. La perfección NO EXISTE, aunque traten de hacernos creer lo contrario.

Es más, la perfección no existe, y bajo mi punto de vista es MUY ABURRIDA. Yo prefiero tener la casa patas arriba porque eso quiere decir que pude pasar el tiempo que quise jugando con mi hija, pasando el día fuera tomando algo con mi familia o haciendo lo que en ese momento me apeteciese. El tiempo de cada uno es el bien más preciado que hay y lo gestionamos a nuestro antojo.

No por el hecho de mostrar una imagen perfecta en las redes sociales, quiere decir que esa persona sea feliz. ¡Qué va! Eso no es así. En el cuento lo explican más que bien. La perfección no traía consigo la felicidad. El pueblo de los molinos se había convertido en un pueblo de gente sin ilusión, sin sueños, porque todo se lo daban hecho. Ya no necesitaban luchar por lo que querían, lo tenían todo al alcance de su mano.

No hay nada más satisfactorio que lograr un objetivo con mucho esfuerzo. Cierto es, que si te lo dan, la cosa se vuelve mucho más sencilla, pero pierde la magia. Eso es algo que siempre me enseñaron desde pequeña, a valorar el esfuerzo del resto para conseguir algo y a esforzarme para lograr lo que yo quisiese, porque la recompensa es mucho mayor, sobre todo a nivel emocional.

Este es uno de los aprendizajes más bonitos que deja el cuento que os acabo de reseñar. La importancia de valorar las cosas, la necesidad de luchar por un sueño y de ser tenaz para conseguirlo. No caer en la tentación de lograr algo de forma sencilla porque, normalmente, esto nunca trae cosas buenas.

Estos son valores básicos que todos los peques deberían tener.

Os animo a leer el cuento hasta el final porque os gustará muchísimo. Disfrutad de sus ilustraciones, de la magia de su texto y guardad los aprendizajes que trae consigo. Es una auténtica maravilla. Una joya literaria que ya tiene un lugar privilegiado en mi estantería.

 

No quiero tener el pelo rizado.

Cuando nací era pelona. Mi madre siempre cuenta que estaba deseando que me creciesen cuatro pelos para poder ponerme algún adorno pero aquello no tenía pinta de aumentar de ninguna manera. Utilizó remedios caseros, me echó mil potingues en la cabeza y nada, no había forma humana de que saliese pelo por ninguna parte. Encima había vecinas que siempre le preguntaban ¿por qué me cortaba tanto el pelo? cuando sabían de sobra que el tema era que no crecía. Imaginaos la rabia que le podía dar a mi madre cada vez que alguien lo cuestionaba así.

Pasó el tiempo y me creció un pelo negro rizado súper espeso. Mi madre es pelirroja pero no heredé el color por desgracia. Los rizos sí, por parte de ambos. Mi padre algún día tuvo pelo, mucho pelo y muy rizado, aunque ahora sea complicado hacerse a la idea según tiene la cabeza :D.

Recuerdo que el odio que sentía por los rizos era tal que mi madre me lavaba la cabeza y se pasaba dos horas de reloj armada de paciencia con un cepillo y un secador en la mano tratando de desensortijarme la cabeza. En otras ocasiones iba a la peluquería (muy de vez en cuando) y allí me dejaban ideal de la muerte. La peluquera, conocida de la familia, sabía mi problema con los rizos, y siempre me vacilaba. Me decía que tenía que dormir sentada para que al día siguiente el pelo estuviese impoluto. Y así lo hacía. Mi madre siempre me cuenta que más de una vez me encontró en la cama, sentada, apoyando la espalda contra el cabecero y dormida. Qué ilusa…

Vivo en el norte del país, donde la humedad es tal que hasta los pelos de las piernas se me rizan. No importa que sea verano o invierno. La humedad no entiende de estaciones del año y es una de mis peores pesadillas. No fallaba, la ley de Murphy funcionaba a la perfección, era cuestión de lavarme el pelo, alisarlo y llover. En ese orden. O hacer un calor tan insoportable que hasta el sudor hacía que se me ondulase mi preciada melena. Encima era muy pedorra con el tema y si veía o tocaba una simple ondulación me ponía nerviosísima y corría llorando a mi madre para que me alisase el entuerto. La buena mujer, otra vez sacaba el secador y me concedía el deseo. Menuda paciencia tenía…

Mi mejor amiga tenía el pelo más liso del planeta y encima ERA RUBIO. No sabéis lo que yo añoraba ser ella, sobre todo los fines de semana cuando salíamos de fiesta y no tardaba nada en arreglarse porque su pelo secado al aire quedaba tan perfecto que daba miedo. Yo tenía que pasar horas y horas delante del espejo, pero no solo yo, mi santa madre era la que se sacrificaba para que fuese con un alisado impoluto, casi japonés, a la discoteca de marras. El estilo de pelo con el que volvía a casa era ya otro cantar…

Mi amiga, sin embargo siempre envidió mis rizos y no entendía por qué me pasaba tantísimo tiempo alisándolo «con lo chulo que era». Me ponía enferma cuando la gente me decía que tenía un pelo rizado precioso. Para mi era lo más horroroso del mundo mundial. Me hicieron alisados en la peluquería con productos que probablemente hayan llegado a quemar más de una de mis neuronas, porque en aquellos años eran ácidos corrosivos. Más tarde llegó el alisado japonés, que obviamente también probé, y ahora, soy, tiempo más tarde, una rizosa feliz.

No se en qué momento mi mente cambió y empecé a aceptar mi pelo tal y como era. No tengo conciencia de ello, pero así es y no lo volvería a cambiar por nada. Lo aliso de vez en cuando pero en seguida me canso y vuelvo a mis caracoles que además de ser mucho más cómodos tienen una personalidad brutal.

Hace un tiempo leí un artículo que consiguió hacerme reír a carcajadas. Son 30 verdades sobre el pelo rizado que solamente las personas que lo tenemos podemos llegar realmente a comprender. Os dejo el enlace por si queréis leerlo, es genial. –> http://www.upsocl.com/mujer/30-verdades-que-solo-las-mujeres-con-pelo-rizado-entenderan/

Todo esto viene a cuento de la reseña que hoy os traigo. Después de leer lo que os acabo de contar imaginaréis por qué me ha gustado tanto el título y he querido hablaros de él un poco en nuestro rincón. Seguro que hay muchas más chicas que me entienden y se sienten identificadas con esta historieta :D.

no quiero el cabello rizado. Editorial Picarona

 

Es un cuento escrito en verso que atrae al lector porque está lleno de colorido y movimiento. Sus ilustraciones son geniales, muy frescas y con mucha vida.

La protagonista es una niña pelirroja con una cabellera más rizada imposible que lucha contra viento y marea porque no le gusta ese estilo de pelo para ella. Lo ve aburrido, además le hace daño cuando la peinan, se le llena de enredos y nunca lo tiene de la misma manera. Lo que ella quiere es un pelo liso y sedoso que pueda manejar a su antojo.

no quiero el cabello rizado. Editorial Picarona

 

En el cuento se van viendo reflexiones que hace la protagonista y con las que yo tanto me identifico. Ahora lo leo y me hace gracia, pero de pequeña sufría realmente por mi pelo rizado. Es algo absurdo y superficial, lo sé, pero era inevitable. Solo las personas con pelo rizado pueden llegar a entenderlo.

no quiero el cabello rizado. Editorial Picarona

 

El mayor valor que tiene este cuento y la moraleja que encierra es aprender a quererse tal y como uno es. No sirve de nada compararse ni anhelar lo que otros tienen porque eso nunca jamás nos hará felices. Tenemos que respetarnos y valorarnos por lo que somos. Todos tenemos cosas para mostrar al mundo y de las que estar orgullosos, por eso es mejor dejar de lado las superficialidades y aprender a querernos a nosotros mismos.no quiero el cabello rizado. Editorial Picarona

 

El final de la historia muestra cómo la amiga de pelo liso que tiene la protagonista, le da un montón de razones por las que su pelo rizado es precioso. A ella le encantaría tenerlo así. La niña de pelo rizado se da cuenta de que tiene razón y aprende a valorar sus cualidades sin pensar más allá. Las dos se quieren tal y como son y empiezan a disfrutar de las cosas realmente importantes.

no quiero el cabello rizado. Editorial Picarona

 

Es un libro genial que no podéis dejar de leer. Enseña un montón de cosas chulas a los peques. Ya sabéis que nos encantan los cuentos con valores y este es uno de ellos. Podéis adquirirlo en la propia página de la editorial.

Un saludo, sed buenos

 

Andre

Jatakas: Seis cuentos budistas

La editorial Fragmenta nos trae una propuesta muy interesante. 6 cuentos budistas para educar en valores.

No soy yo muy de hablar de religiones. Es un tema que no suelo tocar porque creo firmemente en que tanto este como el dinero o la política son focos activos de discusión en cualquier conversación que se tercie. Estudié en un colegio religioso, de monjas. Era un cole concertado. Fui desde los 4 hasta los 18 años y tengo muy buenos recuerdos de mi paso por allí. Sobre todo por las amigas que a día de hoy aún conservo. Lo que no me gusta tanto, viéndolo ahora desde la lejanía es la forma de enfocar la educación religiosa que tuvieron.

Entiendo que si te matriculas en un colegio religioso católico van a hablar de esa religión. Es algo obvio. Pero hay formas y formas de hacerlo. No es necesario meter a calzador ideas en cabezas de niños muy pequeños, no sé, es mi forma de pensar. Después de dejar el colegio solamente paseo por iglesias en bodas, bautizos y comuniones. No me confirmé y estoy casada por lo civil, con lo cual, considero que no hicieron demasiado bien su trabajo, más bien todo lo contrario.

Ahora que soy profe y que tengo el título que me acredita para impartir religión, lo veo todo desde otra perspectiva y se me ocurren mil ideas para instruir a los peques en este mundo. Pero hay algo que tengo más que claro y es que para que alguien pueda elegir debe conocer todas las opciones que se le pueden llegar a plantear. Por eso hoy, os traigo un libro muy interesante de la editorial Fragmenta titulado JATAKAS: 6 cuentos budistas, que pertenece a la colección Pequeño Fragmenta.

La colección Pequeño Fragmenta se dirige al público infantil con el mismo rigor y cuidado de las otras colecciones de la editorial. Sabemos que un buen libro infantil es también un buen libro para los adultos porque es capaz de emocionar, transformar, interpelar.

Los álbumes ilustrados de Fragmenta  —libros en los que el texto y la imagen están íntimamente relacionados— quieren acompañar a los padres y educadores en el cultivo de la sabiduría, la interioridad y la cualidad humana en los más pequeños. Por eso contienen, al final, una guía de lectura que plantea preguntas y ayuda a pensar, a dialogar, a relacionar las historias con la vida misma de cada niño.

jatakas. 6 cuentos budistas

Hace muchos, muchos años, en el sudeste asiático nacieron unos animales peculiares que tenían poderes mágicos. Cuentan que allí por donde pasaban transformaban las sombras en luz porque contagiaban la alegría y la bondad de sus corazones a todos los seres vivos.

Los jatakas narran las historias de estos animales ejemplares. Forman parte de la colección de obras que preservan los principios del budismo más primitivo. No pretenden dar lecciones, sino inspirar una conducta consciente y ética.

El libro está muy bien orientado al público infantil. Lleno de magia y colorido que atrapa a grandes y pequeños. Consta de 6 relatos cortos en los que siempre aparece un animal como protagonista. Podría decirse que son cuentos con moraleja, con aprendizaje de valores, algo importantísimo a inculcar en los más pequeños. Nosotras estamos muy a favor de los cuentos basados en valores, consideramos que es algo primordial que se debe trabajar desde bien temprano para lograr educar a los niños y niñas y conseguir que sean adultos de bien el día de mañana.

El ciervo dorado nos habla de la mirada del amor. En él se trabaja la compasión. Una mirada es amorosa cuando ama a todos los seres de la misma forma porque comprende que no hay diferencias entre unos y otros. Es la mirada de alguien que trata todo lo que está vivo con el mismo respeto, sin discriminaciones. Alguien empático. Es la mirada de la compasión.

El ciervo

La cotorra Ciruela trabaja la interdependencia. Si miras con atención la hoja de un árbol, en ella podrás ver el sol, las nubes, la lluvia y la tierra, porque sin alguno de estos elementos la hoja no podría existir. La naturaleza es un ecosistema maravilloso donde todo es interdependiente. Alguien con una actitud ecológica sabe que es necesario cuidarla porque es el hogar de millones de seres que viven en armonía.

la cotorra ciruela

El oso azul del Himalaya. En este cuento se trabaja la generosidad. Quien es generoso siempre genera alegría. Si somos generosos hacemos del mundo un lugar mejor para todos, porque esta es una actitud que se contagia.

el oso azul del himalaya

El búho que comía higos trabaja la Impermanecia. Impermanencia es una palabra que nos ayuda a reflexionar sobre el hecho de que las cosas de este mundo cambian.

el búho que comía higos

La luciérnaga trabaja la sabiduría. En este cuento se explica un concepto distinto de lo que normalmente entendemos por cielo e infierno. Dice que son dos estados de nuestra mente. Un cuento muy muy interesante.

la luciérnaga

La mona y el cocodrilo trabaja el amor. Este cuento nos habla del potencial amoroso que todo ser humano tiene dentro como si fuese una semilla. Depende de cada uno que esta se desarrolle, haciendo más y más grande ese corazón tierno hasta realizarse plenamente.

el cocodrilo y la mona peluda

 

Es necesario que los niños sepan leer por sí mismos para poder disfrutar de estos cuentos, porque no son cortos ni tampoco sencillos. Mucho mejor sería tener un adulto al lado con el que poder compartir y comentar las lecturas una vez finalizadas. Podemos nosotros mismos, leérselos a los peques y tener un ratito de conexión con ellos, que nunca viene mal.

En la parte de atrás, el libro trae una Guía de lectura, donde da una serie de tips y explicaciones al respecto para poder iniciarnos en este tipo de cuentos. No es necesario darle ningún tipo de connotación religiosa si no queremos, podemos simplemente leer y basarnos en lo que nos cuenta para sacar después nuestras propias conclusiones y aprendizajes. Eso es lo más mágico y maravilloso que tiene la lectura.

 

¿Conocíais este libro? ¿Qué os ha parecido mi propuesta?

Un saludo, sed buenos.

 

Andre

Libros en braille. El libro negro de los colores. Reseña.

Un libro que nos enseña cómo podemos ver los colores si no es a través de los ojos.

Después de terminar la carrera de Educación Especial, anduve haciendo campamentos y actividades con chicos con discapacidad.

Además, los monitores teníamos convivencias y seminarios en los que aprendíamos un montón de cosas sobre las diferentes problemáticas que podría haber en un campamento y nos preparaban dinámicas en las que nosotros mismos teníamos que «vivir» con alguna limitación.

Todos pasábamos por cada una de ellas, pero la que más me marcó sin lugar a dudas fue LA CEGUERA.

Recuerdo tener que depender de uno de mis compañeros para absolutamente todo. No era capaz ni siquiera de comer sola. La dinámica consistía en pasar unas horas simulando tener esa problemática y no se podía hacer trampas. Lo tomábamos como un juego, claro, pero el trasfondo era completamente serio.

Esta actividades tenían como finalidad darnos cuenta y vivir un poco en la piel de una persona que tuviese esa limitación, empatizar y tratar de pensar como pensarían ellos.

Muy complicado, claro está, ya que pasado un tiempo volvías a tu vida de siempre, a la vida cómoda y fácil que por suerte nos tocó vivir.

Me marcó mucho esa actividad porque nunca pensé que fuese tan complicado vivir sin ver.

Conozco a una mujer ciega desde hace muchísimos años que hace su vida con total normalidad. Es ama de casa, cocina, limpia, plancha, tiene hijos… y no necesita usar los ojos para nada.

Siempre me llamó mucho la atención la capacidad que tenía para preparar la comida sin suponerle ningún problema. Y es que… No solamente podemos ver con los ojos, también podemos ver con las manos y podemos sentir las cosas que nos rodean si nos enseñan a hacerlo.

El otro día leí en internet una definición que me resultó curiosa:

El color negro es la ausencia de todos los colores, cuando pensamos en él nos llega a la mente el final, siendo el blanco el principio, nos proyecta fin, oscuridad, muerte… el negro más profundo que podríamos encontrar sería la falta absoluta de luz en el universo.

Muchos estaréis de acuerdo con esta definición y otros tantos no. Y es que es muy subjetiva.

Dependiendo del cristal con que se mire, todo puede variar y cambiar. Lo que para mí significa tristeza para otro puede significar alegría y lo mismo pasa con los colores.

Aunque yo suelo vestir de color negro, reconozco que no es un color que me transmita alegría, o al menos no lo era hasta hace un tiempo.

Cuando me pongo a pensar en las personas ciegas se me hace un nudo en la garganta.

Ellos lo ven todo negro, siempre están rodeados de oscuridad debido a su discapacidad.

Me entristece sobremanera pensar que no pueden apreciar la vida a todo color. Y es que a nuestro alrededor siempre hay millones de tonalidades y colores diferentes.

Los colores suelen ser sinónimo de alegría y por eso me cuesta creer que haya alguien incapaz de percibirlos y de vivirlos.

Fue a raíz de conocer un libro editado por LIBROS DEL ZORRO ROJO que mi opinión al respecto cambió un poco.

Y es que, no sé si lo sabéis, pero los colores no solamente se pueden ver, también se pueden oler, se pueden saborear, incluso se pueden sentir.

el libro negro de los colores

 

El libro negro de los colores

Menena Cottin
Rosana Faría (esculturas)

280 x 170 mm.
24 pp. Cartoné

Una obra singular sobre la percepción del color. Ilustrado en relieve, este libro negro propone a todos los niños una experiencia sensorial inédita: percibir el color, sin necesidad de verlo. Una edición original de la prestigiosa editorial mejicana Tecolote, que mereció el primer premio en la categoría nuevos Horizontes, otorgado por la Feria del libro infantil de Bologna 2007 y elegido por el New York Times entre los mejores libros ilustrados del 2008.

¿Cómo le explicaríais a una persona ciega de nacimiento lo que es el color rojo?

Complicado, ¿Verdad? Los colores son indescriptibles, pero podemos hacérselo saber de otra manera, por ejemplo uniéndolos a un olor , a un sabor o a un tipo de tacto.

» El color rojo sabe a fresa, a sandía, a cereza»  «El azul huele a las olas del mar» » El color marrón es suave como la arena de la playa»

 Este libro es, bajo mi punto de vista una verdadera obra maestra.

Como bien dicen por ahí, hace más el que quiere que el que puede, así que es cuestión de voluntad tratar de transmitirle a una persona invidente lo que son los colores. Con mucha dedicación, cariño y empatía seguro que conseguirá verlos de un modo u otro.

Ayudándonos del libro podemos describirlos todos y cada uno de ellos.

El formato que presenta es llamativo ya desde la portada, toda negra, con algún dibujo en color plateado y con un título un tanto chocante.

El libro NEGRO de los colores.

Las páginas se dividen de la siguiente forma:

En las páginas de la izquierda, en la parte superior tenemos escritura en braille, mientras que la parte de abajo está escrita con caligrafía normal.

En la página de la derecha aparece dibujado con relieve lo descrito en la página anterior. Todo sobre color negro, de forma que para que lo podamos ver tenemos que mover un poco la hoja, y con el brillo distinguiremos el dibujo.

Las personas invidentes pueden leer todo del mismo modo, ya que tienen su escritura especial y también pueden leer con sus manos el relieve de los dibujos.

Es una obra fantástica, maravillosa que todo el mundo debe leer al menos una vez.

Para mí ya forma parte de mis libros de cabecera.

Además es un libro sin edad. Sirve tanto para adultos como para niños.

OPINIÓN DE LA SRA. JUMBO

Generalmente la que se encarga de elegir cuentos y libros para reseñar es Gloan, ella entiende más que yo, tiene buen ojo, y yo sigo sus ordenes jaja. Cuando me dijo lo de «El libro negro de los colores» pensé literalmente: «Ésta se pincha». Y cuando lo ví, confirmé que mi compañera toma el cola-cao de forma equivocada.
Amigos…eso fue antes de abrirlo:

El libro negro de los colores

Con este libro verás los colores como nunca antes los habías visto, con las manos.
Con una elegante encuadernación en un sobrio tono negro, sus páginas gruesas llenas de texturas y sensaciones, sus escasas letras pero bastantes para transmitir lo que nos quieren hacer llegar.. No solo para los niños, a los adultos también os va a encantar.

Una forma diferente de «leer» libros con niños. No es fácil enseñar a mi pequeño de 4 años los colores sin verlos, pero creo que es una bonita experiencia hacerlo así y tener este libro en su biblioteca. Quizás hoy no lo entienda del todo pero el año que viene entenderá mejor, y el siguiente un poco más.

Por ahora, el ya sabe que hay niños que no pueden ver, y que su forma de ver es a través de sus manos. No puedo hacer que entienda bien el sistema braile o que entienda como «ven» con las manos perfectamente, pero se que si se lo explico más veces, y se lo enseño más veces, al final lo va a entender. Puede que pase un año, dos o tres, pero eso es lo bueno de los libros, que no caducan.

Por si aún os queda alguna duda sobre si comprarlo o no, os dejo con el vídeo que hice junto a mi hijo. Os va a encantar y podréis entender un poco mejor todo lo que os he contado con anterioridad.

Si lo queréis comprar podéis hacerlo pinchando en el siguiente enlace :  LA CUENTERÍA

Disfrutad de él y también del fin de semana 😀

Sed buenos.

Gloan.

Cómo superar el miedo a no ser aceptado.

Sobre los dos años de edad, los niños pasan por una etapa crucial en su vida.

Durante un tiempo, están sumidos en la negación. Dicen que NO a todo, por sistema, consiguiendo en muchos casos desquiciar a sus padres.

Esta etapa es muy importante en el desarrollo personal de los pequeños y hay que saber tratarla como se merece.

Ellos retan a los adultos constantemente, porque están midiendo hasta dónde pueden llegar. Al fin y al cabo, a esa edad tienen que explorar, tanto al entorno como a las personas con las que se relacionan.

Los adultos deben frenar esa conducta siempre que sea necesario. No es mejor padre el que permite todo. Hay que educar y en la educación está inmerso ponerles límites a los niños. Continuar leyendo «Cómo superar el miedo a no ser aceptado.»

Libros para educar en igualdad. La historia de los bonobos con gafas.

La única forma de no lamentarnos en el futuro, es empezar a construír ideales desde el primer momento.

Por eso es tan importante educar en igualdad y hacerlo cuanto antes, mejor. Desde bien pequeños.

Con la expresión de «educar en igualdad» no me refiero solamente al caso más común, el de las mujeres, me refiero a todas las personas en general.

Es cierto que, sobre todo la mujer fue y es la más perjudicada en el asunto, pero no hay que cerrar los ojos ante las desigualdades que sufren también los hombres, las distintas razas o etnicas, las personas discapacitadas y diferentes, las parejas homosexuales etc…

Como el tema que  más en auge está es el del machismo, voy a centrarme hoy en él, pero quiero dejar claro que educar en igualdad recoge muchos más aspectos, no solamente este.

Voy a empezar contandoos una experiencia personal, una anécdota que ya en aquellos tiempos me dejó ojiplática. Continuar leyendo «Libros para educar en igualdad. La historia de los bonobos con gafas.»

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